Durante los años 50 y los 60 el Gobierno Soviético ha utilizado varios
perros en vuelos suborbitales y dentro de órbita para determinar que
cualquier cosmonauta humano sea capaz de aguantar una hipotética
misión espacial. En este periodo, la Unión Soviética aprobó el
lanzamiento de varios transbordadores en los que los pasajeros eran 57
perros. El número real de canes en el espacio es más limitado, puesto
que algunos han volado en más de una ocasión. La mayoría sobrevivió,
mientras que unos pocos fallecieron por causas técnicas.
